No tengas miedo

Tanta belleza: cuánto crees que te durará?
El tiempo... algo que inventamos para complicarnos la vida. Ese algo que solemos utilizar para creer que nuestras heridas desaparecerán solas, o a lo que nos aferramos cuando no tenemos nada.
Una vez leí que el tiempo no es más que el espacio que hay entre nuestros recuerdos. Como sería de esperar, aunque resulte una broma pesada del destino, lo dijo un dramaturgo suizo. Porque no cabe duda que es un invento que hacemos las personas: una reinterpretación.
_______________________________________________
Te miro, y no puedo apartar mi mirada de ti: eres tan bella. Pero me confundes; haces que no pueda pensar con claridad.
Sabes que te necesito, que no sé vivir sin ti. Sabes que eres una constante en mi vida; que la has marcado desde que te conozco. Sabes, o deberías saber, que tengo muy en cuenta tus consejos: los valoro mucho. Pero a veces, sólo a veces, me hundes en la tristeza. Me haces sentir insignificante. Sé que no es culpa tuya, o quizás te necesito tanto que te excuso ante mi mismo.
Siempre estás recordándome lo que debería haber hecho, lo que no he sido capaz de alcanzar aún. No paras nunca de hablarme de situaciones que ya no puedo cambiar; de personas que salieron de mi vida, de cosas que no llegué a ser. No existe la máquina del tiempo (gracias), por lo que no puedo reinventar mi pasado. Para qué entonces me martirizas con cosas que escapan a mi alcance? Qué sentido tiene para ti? Dímelo, si me quieres aunque sea un poco... sólo lo necesario para no hacerme llorar.
Por qué te empeñas una y otra vez en decirme que estoy perdiendo el tiempo? Necesito aire, y no me lo das. No puedo respirar y llorar a la misma vez; lo siento, soy muy simple.
Quisiera que me quisieras. Me gustaría que me quisieras. Me gustaría gustarte.Pero estas cosas no las decidimos las personas. Como todas las cosas bellas de la vida, surgen sin que podamos controlarlas. Seguro que más de uno intenta incluso controlar eso...
No te pido que sientas por mi lo mismo que yo por ti. Sólo te pido tiempo.
Tiempo. Te estoy pidiendo desesperadamente, a gritos, que dejes de recordarme que ha pasado otro día y que sigo aquí, así, igual. Deja ya de echarme cosas en cara. Permíteme vivir. Acaso estoy pidiendo las estrellas? Parece que sí. Que difícil me pones las cosas a veces!!! Últimamente, hemos discutido mucho. Tú hablas, y yo me he estado escondiendo dentro de mi mismo, para no escucharte. Por qué tienes que hablar de lo mismo una y otra vez? No te cansas nunca? Nunca? Yo sólo quiero vivir el momento que tengo en mis manos; el ahora... mi ahora.
No te quiero: ya no. Hace tiempo, horas, que dejé de quererte. Pero no puedo vivir sin tus palabras. Trato de no escuchar los reproches que me haces. Intento centrarme en lo bueno que me das; porque sí que me das muchas cosas.
No dejas nunca, nunca, de decirme: ahora, no te lo pienses, claro que puedes, no esperes más, confío en ti, vamos, ánimo, no tengas miedo... no dejas de decírmelo cada segundo de mi vida, y es por eso que te llevo siempre, casi siempre, conmigo. A veces me quedo mirándote (eres tan hermosa), y olvido el daño que me has hecho: sólo miro tu aguja más delgada de moverse rápidamente, y en cada paso decirme: claro que sí, no te permito que lo dudes ni un segundo...
Claro que sí...
Parecía una arcada, pero no lo era; 