viernes, noviembre 02, 2007

Baby don´t cry

En el año 2007, vivir no era fácil; quizás fuese cómodo, pero era bastante arriesgado afirmar categóricamente que era fácil.

Las personas que trabajábamos, creábamos y vivíamos, o al menos lo intentábamos, a veces no encontrábamos el tiempo, en el caso de que lo buscásemos, para hacer una u otra cosa. Yo, por aquella época, dirigía mi vida por impulsos; trataba de dedicar todo el tiempo posible a lo que en cada momento creyese que debía hacer (siéntete libre de sustituir, si así lo crees oportuno, el verbo deber por desear).

Sí, los conocía a ellos y a su método: personas que dedicaban un poquito de su día a una actividad, otro ratito a otra cosa... y al final del día habían conseguido sentirse felices consigo mismos por llevar una vida organizada, planificada y aprovechada. Siempre me he preguntado cómo es posible apartar algo que deseas hacer para dosificarlo en el tiempo.

Quizás sea posible pintar una casa por habitaciones pero, por favor, que alguien me explique cómo se pinta un cuadro repartiendo las pinceladas por días. Se puede desgranar el proceso creativo para repartirlo en espacios de tiempo muertos???

Intento saber por qué he tardado diez años en escribirte. Trato de justificarme intentando no sentirme aún más insignificante, más diminuto. Tal vez ya no importe si te echo de menos.

Y en esas vidas organizadas, o en esos impulsos caóticos, vamos dejando atrás cosas, cosas que nunca te dije.

Siento no haber llorado tu muerte, pero me dolió.

In memorial: Michael Hutchence

Etiquetas: