miércoles, noviembre 07, 2007

Primera función


Cada persona pasaba el tiempo de una manera distinta, pero todos y cada uno de los que allí se encontraban esperaban ansiosos que todo comenzara.

Algunos hablaban entre ellos, otros leían el programa, otros observaban a su alrededor. La hora fijada para el comienzo era a las 23:15 horas. Faltaban pocos minutos

Luces que iban muriendo, voces que se iban apagando, el silencio se adueñaba de aquel lugar.
Aquella oscuridad indispensable y predecible se encargaba de hacer más íntimo aquel ambiente.

Empezaría algo tarde, pero era un estreno: era habitual que la primera vez todo se hiciera de una manera un tanto improvisada. Quizás esa primera vez sonaría todo más natural. Eran palabras nunca dichas, nunca escuchadas.

Y la cortina, aquellos largos paneles de raso de color azul, se fue abriendo para mostrar lo que habían estado ocultando.

Bienvenidos al fascinante espectáculo de un corazón que late.